La provincia de Alicante sigue destacando, un año más, como uno de los destinos con mayor atractivo para invertir en vivienda y turismo residencial gracias a su combinación de rentabilidad económica y calidad de vida. Tanto chalets como pisos ofrecen perspectivas de revalorización y alta demanda, en gran medida por el aumento de compradores extranjeros y cifras récord de compraventas.
El atractivo internacional es clave: el 44% de todas las compraventas de vivienda en 2024 fueron realizadas por no residentes, con nacionalidades destacadas como británicos, alemanes, franceses y holandeses. Alicante lidera las ventas inmobiliarias a extranjeros, acumulando un crecimiento del 254% desde 2010 y superando 30.000 operaciones en el último año.
Invertir en vivienda en la Costa Blanca supone estabilidad y rentabilidad, impulsada por una demanda turística y residencial constante. El alquiler vacacional y de larga estancia goza de alta ocupación anual, garantizando ingresos sostenidos a los propietarios. Esta tendencia contribuye al desarrollo de comercios, hostelería y servicios, dinamizando, además, la economía local y generando empleo.
El mercado premium está en auge
El comprador actual valora propiedades con terraza, jardines, piscina, eficiencia energética y servicios exclusivos que mejoran la calidad de vida. El entorno privilegiado de la Costa Blanca ofrece más de 300 días de sol al año, seguridad, modernas infraestructuras, sanidad de calidad y abundantes opciones de ocio y cultura, ideales tanto para residencia habitual, segunda vivienda o para nómadas digitales y jubilados.
Por todo ello, detectamos que la demanda internacional sana y sostenida sigue creciendo, lo que convierte la provincia de Alicante en una de las provincias con mayor peso de compradores extranjeros, junto con Baleares y Málaga. Este interés mantiene la alta rentabilidad de la inversión inmobiliaria en la zona.
El turismo residencial refuerza la sostenibilidad del mercado, revitaliza áreas rurales y urbanas, al tiempo que multiplica las oportunidades para pequeños negocios locales. Además, las propiedades nuevas cumplen altos estándares de calidad y sostenibilidad, alineados con la demanda internacional y las exigencias europeas.
En conclusión, la Costa Blanca continua ofreciendo grandes oportunidades de inversión, con alto potencial de revalorización, rentabilidad y una calidad de vida reconocida internacionalmente. La combinación de demanda internacional y crecimiento económico convierte la región en el destino prioritario para comprar, alquilar e invertir en viviendas de turismo residencial y familiar.